
En un reciente fallo, la Corte Suprema de Georgia destituyó a la jueza Christina Peterson después de que fue captada en un video golpeando a un oficial de policía. Este incidente ha generado una gran polémica y ha puesto de relieve la importancia de la conducta judicial. La decisión se basó en la violación de múltiples políticas del Código de Conducta Judicial desde que Peterson asumió el cargo.
«Estamos de acuerdo en que la destitución está justificada aquí. El Panel de Audiencia concluyó que el Director (JQC) demostró con evidencia clara y convincente 28 de 30 cargos que alegaban que la jueza Peterson violó el CJC, y que la disciplina está autorizada bajo la Constitución de Georgia para 20 de esos 28 cargos», declaró la Corte Suprema de Georgia.
JUST IN: Georgia judge Christina Peterson has been removed from the bench after she was apparently caught on camera hitting a police officer.
The Georgia Supreme Court ruled that Peterson has broken multiple Code of Judicial Conduct policies since taking office.
«We agree that… pic.twitter.com/oHzDvhx4xH
— Collin Rugg (@CollinRugg) June 25, 2024
Además del video que muestra a Peterson golpeando al oficial, la policía ha publicado imágenes adicionales de la cámara corporal que muestran a la jueza negándose a obedecer a las autoridades. Estas acciones han socavado la confianza pública en el sistema judicial y han llevado a la intervención del más alto tribunal del estado.
Este caso subraya la importancia de mantener altos estándares éticos y de conducta para los funcionarios judiciales. La destitución de Peterson envía un mensaje claro sobre la intolerancia hacia cualquier comportamiento que comprometa la integridad del sistema judicial. En un momento donde la confianza en las instituciones es crucial, la transparencia y la rendición de cuentas se destacan como pilares fundamentales.