
California enfrenta un aumento de leones marinos envenenados, amenazando a bañistas y sobrecargando a rescatistas. El fenómeno, presuntamente por algas tóxicas, afecta la fauna marina y la salud pública. Los animales enfermos disuaden a turistas y afectan la economía local.
Los equipos de rescate enfrentan desafíos logísticos y financieros. La atención veterinaria y la eliminación de animales muertos generan costos. La posible contaminación de playas preocupa a residentes y turistas, dañando la reputación de California.
La protección del medio ambiente y la prevención de la contaminación marina son cruciales. Empresas y organizaciones deben colaborar con autoridades y conservacionistas. Invertir en monitoreo de calidad del agua es clave para la seguridad y el turismo sostenible.