
El sur de California experimenta un aumento de temperaturas, preocupando por su duración e impacto. Las altas temperaturas, aparentemente por el clima extremo, desafían la infraestructura energética, la agricultura y el turismo. El calor persistente podría causar cortes de energía y afectar la productividad.
La ola de calor también afecta la agricultura, clave en la economía californiana. Las altas temperaturas y la sequía podrían reducir la producción de cultivos, aumentando los precios de los alimentos. El turismo podría verse afectado, ya que los turistas evitarían las playas.
Empresas y autoridades deben mitigar el impacto de la ola de calor. Esto incluye planes de contingencia para cortes de energía, inversión en eficiencia energética y prácticas agrícolas sostenibles. La colaboración entre empresas, autoridades y conservacionistas es crucial.