Tomado de @potestasverbi

El nuevo presidente electo de Panamá, José Raúl Mulino, ha anunciado planes para cerrar el Tapón del Darién y poner en marcha un riguroso «plan de deportación inmediata», en un intento por desalentar la migración a través de Panamá hacia Estados Unidos y combatir las actividades criminales. En declaraciones recientes, Mulino afirmó que «Panamá y nuestro [Paquete] del Darién no son una ruta de tránsito. Es nuestra frontera». Esta decisión se produce en medio del creciente flujo migratorio que ha visto pasar a más de 500,000 personas por el Tapón del Darién desde Colombia hacia Panamá en el último año.

El presidente electo argumentó que la implementación de un plan de deportación inmediata disminuirá el interés de los migrantes por cruzar por Panamá. En sus propias palabras, «cuando empecemos a deportar gente aquí en un plan de deportación inmediata, el interés por colarse por Panamá disminuirá». Mulino enfatizó que esta medida hará que sea menos atractivo para los migrantes y organizaciones criminales utilizar a Panamá como parte de su ruta hacia Estados Unidos.

Se espera que el cierre del Tapón del Darién y el endurecimiento de las políticas de inmigración tengan un impacto significativo en la región, tanto en términos de flujo migratorio como en las actividades delictivas asociadas. Mulino aseguró que este enfoque se centrará en proteger las fronteras de Panamá y garantizar la seguridad nacional.

La noticia del presidente electo ha generado diversas reacciones tanto a nivel nacional como internacional. Algunos elogian la decisión como un paso necesario para abordar los desafíos de la migración y la seguridad, mientras que otros expresan preocupación por las posibles repercusiones humanitarias y el impacto en los derechos de los migrantes.

Publicado por: Editor Minuto30

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