
Wall Street experimentó una fuerte caída ante el temor de una guerra comercial y sus consecuencias económicas. La incertidumbre por las políticas arancelarias afecta la confianza de los inversores.
La caída en Wall Street podría impactar otros mercados financieros y reducir la inversión global. Una guerra comercial podría llevar a una recesión mundial.
Las empresas deben prepararse para la volatilidad. Diversificar inversiones y evaluar el impacto en las cadenas de suministro es clave. La colaboración público-privada es esencial.